Mi Historia Completa

Vicky Bas Miró el día de su certificación como artesana, fundadora de Aromas con Buenas Vibras, Puerto Rico

Desde que tengo memoria, siempre me ha gustado crear con mis manos. Disfrutaba inventar cosas, mezclar materiales y darle vida a ideas que nacían simplemente de la curiosidad y las ganas de hacer algo bonito.

En el 2008 nació mi hija Isabelle. Debido a su condición médica y a las circunstancias económicas que enfrentábamos en aquel momento, decidí tomar talleres de repostería y confección de bizcochos para generar ingresos adicionales. Comencé realizando bizcochos individuales y, con el tiempo, llegué a elaborar bizcochos para bodas y eventos especiales. Aquella experiencia me enseñó que el trabajo artesanal no solo permite crear cosas hermosas, sino también transformar desafíos en oportunidades.

En el 2010 tomé mi primer taller de jabones de glicerina. Aunque disfruté muchísimo esa experiencia, la vida me llevó por otros caminos y dejé ese interés en pausa.

Años después, el fallecimiento de mi mamá marcó profundamente mi vida. Ella era mi mano derecha y un apoyo fundamental en todo lo relacionado con el cuidado de mi hija. Durante ese proceso de duelo sentí la necesidad de encontrar una actividad que me ayudara emocionalmente, que mantuviera mi mente ocupada y me permitiera canalizar mis emociones de una manera positiva.

A finales de 2025 decidí tomar un taller de velas artesanales. Mientras investigaba sobre aromaterapia y bienestar, descubrí cómo los aromas podían influir en nuestras emociones y ayudarnos a encontrar momentos de calma. Lo que comenzó como una herramienta para sanar y acompañar mi proceso personal se convirtió en una nueva pasión.

Poco después de comenzar a elaborar velas, familiares, amigos y personas cercanas comenzaron a solicitármelas. Sin darme cuenta, ya estaba emprendiendo. Poco a poco fui añadiendo nuevos productos a mi catálogo, aprendiendo cada día más sobre este hermoso mundo artesanal y desarrollando lo que hoy se conoce como Aromas con Buenas Vibras.

En abril de 2026 tuve la oportunidad de tomar un taller de jabones saponificados. Fue una experiencia transformadora que me brindó las herramientas, conocimientos y confianza para continuar creciendo como artesana y prepararme para solicitar mi certificación.

Cada aprendizaje, cada reto, cada situación que llegó a mi vida y cada paso que di me fueron guiando exactamente hacia donde debía estar. El 10 de junio de 2026, tengo el honor y la satisfacción de decir que me he certificado oficialmente como artesana.

Hoy puedo decir que Aromas con Buenas Vibras es mucho más que un negocio. Es el resultado de años de aprendizaje, perseverancia, amor por la creación artesanal y, sobre todo, de un proceso de sanación que me permitió transformar momentos difíciles en algo hermoso.

Cada vela, cada jabón y cada producto que elaboro lleva una parte de mi historia. Detrás de cada creación hay horas de aprendizaje, dedicación y amor por este arte. Mi deseo es que, así como los aromas me ayudaron a encontrar calma, propósito y esperanza, también puedan llevar bienestar, inspiración y buenas vibras a la vida de quienes los reciben.

Con profunda gratitud, recuerdo cada paso del camino: los bizcochos que comenzaron como una necesidad, aquel primer taller de jabones en 2010, las enseñanzas de personas que marcaron mi vida, el amor y recuerdo de mi madre, el proceso de sanar a través de la creatividad y la oportunidad de convertir una pasión en un proyecto con propósito.

Cada logro representa una etapa llena de sueños, crecimiento y nuevas oportunidades. Confío plenamente en que Dios continuará guiando mis pasos, como lo ha hecho hasta ahora.

Con cariño,

Vicky Bas Miró

Fundadora de Aromas con Buenas Vibras